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Mantención preventiva de un DEA ¿Qué se revisa y cada cuánto debes hacerlo?

hace 5 horas
7 min de lectura
Experto realizando una mantención preventiva equipo DEA

Tener un desfibrilador externo automático (DEA) en tu empresa es un paso fundamental para responder ante un paro cardíaco. Pero este no es un equipo cuya operatividad dure por siempre, por ello, también debes asegurarte de revisarlo periódicamente, ver que sus consumibles no estén vencidos y que exista un registro de sus mantenciones.

Descubre qué debes comprobar y cómo organizar su mantención preventiva en el siguiente artículo.


¿Por qué es importante la mantención preventiva de un DEA?


Un desfibrilador externo automático (DEA) está diseñado para asistir ante un paro cardíaco y guiar al usuario durante una emergencia. Sin embargo, su disponibilidad depende de que el dispositivo y sus accesorios se encuentren en condiciones adecuadas.


En Chile, la Ley 21.156 establece la obligación de disponer de DEA portátiles en determinados establecimientos. A su vez, el Decreto Supremo N.º 56 contempla aspectos relacionados con su conservación, mantención y registro, de acuerdo con las recomendaciones del fabricante o distribuidor y las normas técnicas aplicables.


Esto significa que la gestión del DEA no termina con su compra o instalación. Es necesario comprobar periódicamente que el equipo esté disponible, que sus componentes se encuentren dentro de su vida útil y que las revisiones queden documentadas.


Una revisión preventiva permite detectar oportunamente situaciones como electrodos vencidos, baterías que necesitan reemplazo, accesorios faltantes o alertas del dispositivo. Identificar estos problemas antes de una emergencia ayuda a evitar que una falla de disponibilidad se descubra cuando el equipo ya se necesita.


¿Qué se revisa durante la mantención preventiva de un DEA?


Una revisión preventiva debe considerar el estado del equipo, sus consumibles, los accesorios y la documentación asociada. Los puntos específicos pueden variar según la marca y el modelo.


1. Estado del dispositivo y autodiagnóstico


El primer paso consiste en comprobar que el DEA no presente señales visibles de daño y que sus indicadores de estado sean compatibles con las instrucciones del fabricante.


Muchos desfibriladores realizan autocomprobaciones automáticas para evaluar determinadas funciones internas. Durante la inspección, corresponde revisar sus indicadores y verificar si existen alertas, errores o señales que requieran atención.

También es importante comprobar que el equipo esté correctamente instalado o almacenado, accesible y protegido de condiciones ambientales incompatibles con las indicaciones del fabricante.


Importante: que el DEA muestre un indicador de estado favorable no sustituye las demás comprobaciones. La revisión debe considerar también los consumibles, los accesorios y los registros correspondientes.

2. Vencimiento y estado de los electrodos


Los electrodos adhesivos son indispensables para administrar una descarga cuando el DEA la indica. Por eso, revisar su fecha de vencimiento es una de las tareas esenciales de la inspección.


Se debe comprobar que:

  • Los electrodos estén dentro de su fecha de vencimiento.

  • El envase se encuentre sellado y sin daños visibles.

  • El modelo sea compatible con el desfibrilador.

  • Existan electrodos adecuados para adultos y, cuando corresponda al uso previsto, para pacientes pediátricos.


Los electrodos son consumibles y sus períodos de vida útil varían según el fabricante y el modelo. Por ejemplo, las fichas técnicas de distintos productos comercializados para equipos Mindray, Cardiac Science, INSTRAMED y M&B AED 7000 indican plazos que pueden diferir entre sí.


Por eso, no es recomendable aplicar una fecha de reemplazo estándar a todos los DEA. La referencia debe ser la fecha indicada en el envase y las instrucciones específicas del producto.


Si se detectan electrodos vencidos, dañados o incompatibles, corresponde gestionar su reemplazo antes de que el equipo necesite utilizarse.


3. Estado y vida útil de la batería


La batería es otro componente crítico. Una batería vencida, descargada o que presente una alerta puede comprometer la disponibilidad del dispositivo.

Durante la inspección, se debe verificar el indicador de batería, revisar las alertas que entregue el equipo y comprobar la fecha de vencimiento o sustitución cuando el fabricante la especifique.


La vida útil de una batería depende de factores como el modelo, las condiciones de almacenamiento, el uso del dispositivo y las indicaciones del fabricante. Por ello, no basta con asumir que todas duran la misma cantidad de años.


Si el equipo presenta una advertencia, se aproxima la fecha de sustitución o existen dudas sobre el estado de la batería, corresponde evaluar el reemplazo siguiendo las instrucciones aplicables.


4. Accesorios, ubicación y señalización


La preparación del DEA también depende de que las personas puedan encontrarlo y acceder a él oportunamente. De este modo, la inspección debe comprobar que el equipo permanezca en la ubicación definida, que su acceso no esté obstruido y que la señalización permita identificarlo con facilidad.


Según la instalación y el equipamiento disponible, también conviene revisar la presencia y el estado de los accesorios previstos, como tijeras, elementos para preparar la piel y otros insumos contemplados por el fabricante o por el protocolo del establecimiento.


Los accesorios faltantes deben identificarse para gestionar su reposición. Además, si el equipo se encuentra dentro de un gabinete, corresponde verificar que este no dificulte el acceso al DEA.


5. Registro de inspecciones y mantenciones


Una revisión no debería quedar únicamente en una comprobación visual o en una conversación informal. Es importante mantener un registro que permita conocer el estado del equipo y las acciones realizadas.


La documentación debe permitir identificar, según corresponda, la fecha de inspección, el responsable, el estado observado, las fechas de vencimiento de los consumibles, las incidencias detectadas y las medidas correctivas aplicadas.


El Decreto Supremo N.º 56 contempla la conservación de registros completos y oportunos relacionados con la instalación o reposición, mantención y utilización de cada DEA. Mantener esta trazabilidad facilita el seguimiento de los vencimientos, la planificación de los reemplazos y la verificación de las acciones realizadas ante una observación.


¿Cada cuánto se debe revisar y mantener un DEA?


Esta es una de las preguntas más frecuentes, pero no existe una única periodicidad que pueda aplicarse automáticamente a todos los desfibriladores y sus componentes.


Para organizar correctamente las revisiones, es fundamental diferenciar la inspección rutinaria de la mantención especializada.

Inspección rutinaria a cargo del responsable designado


La inspección rutinaria consiste en comprobar que el DEA siga disponible y que no existan señales evidentes de que requiere atención. Puede incluir la revisión de los indicadores de estado, las alertas del equipo, la accesibilidad, la presencia de accesorios y las fechas de vencimiento.


Esta tarea debe asignarse a una persona responsable y realizarse con la frecuencia definida en el procedimiento interno, considerando las instrucciones del fabricante y las condiciones del establecimiento. Si el fabricante establece controles específicos, estos deben respetarse.


Mantención especializada según el fabricante y el estado del equipo


La mantención especializada es diferente: corresponde a las evaluaciones o intervenciones técnicas que sean necesarias de acuerdo con las indicaciones del fabricante, las normas aplicables y las condiciones del dispositivo.


No debe confundirse con la inspección rutinaria ni asumirse que todos los modelos requieren el mismo servicio técnico con una periodicidad universal. Los intervalos y procedimientos dependen de las especificaciones del equipo y de las recomendaciones correspondientes.


Por lo tanto, una buena planificación combina inspecciones rutinarias, control de vencimientos y mantención especializada cuando corresponda. Si aparece una alerta, se detecta un daño o existen dudas sobre la operatividad del dispositivo, no se debe esperar hasta la siguiente revisión programada para evaluar la situación.


¿Qué ocurre si la revisión detecta un problema?


La finalidad de una revisión preventiva es identificar necesidades y definir acciones concretas. La solución dependerá de lo que se encuentre durante la inspección.


  • Electrodos vencidos o próximos a vencer: se evalúa su reemplazo por consumibles compatibles con el modelo.

  • Batería con alerta o próxima a su fecha de sustitución: se revisan las indicaciones del fabricante y se gestiona el recambio cuando corresponda.

  • Accesorios faltantes o señalización deficiente: se identifican los elementos que deben reponerse o las mejoras necesarias.

  • Alertas, daños o dudas sobre el funcionamiento: se determina si corresponde una evaluación técnica y qué medidas deben adoptarse.

  • Equipo antiguo o con limitaciones relevantes: se analiza su condición y la conveniencia de evaluar una renovación, considerando su estado, las especificaciones del fabricante y las necesidades del establecimiento.


No todos los hallazgos requieren comprar un equipo nuevo ni todos se resuelven con el reemplazo de un consumible. Por eso, es importante contar con un diagnóstico antes de tomar una decisión.


En RCPyDEA Chile, el objetivo es identificar las necesidades reales del equipo y proponer una solución acorde con lo observado. Si la revisión evidencia que se necesitan nuevos electrodos, una batería u otros componentes, se puede preparar una cotización específica. Si el estado del dispositivo justifica evaluar su renovación, esa alternativa se presenta con sus fundamentos.


Primero se revisa, después se recomienda. Así, las decisiones de compra responden a una necesidad identificada y no a una recomendación genérica.

Mantén tu DEA preparado para una emergencia


Un desfibrilador disponible, con sus consumibles vigentes y sus revisiones documentadas, forma parte de una preparación responsable ante una emergencia cardíaca.


Para las empresas y establecimientos sujetos a la normativa chilena, organizar estas tareas también contribuye a gestionar adecuadamente el equipo y a mantener la trazabilidad de su estado.


La clave está en no limitarse a comprobar que el DEA esté físicamente en su lugar. También hay que verificar sus indicadores, controlar las fechas de vencimiento, revisar los accesorios y distinguir cuándo basta con una inspección rutinaria y cuándo se necesita una evaluación especializada.


¿No sabes si tu DEA necesita una revisión o el reemplazo de algún componente?


¡Agenda una revisión preventiva con nosotros! Evaluaremos el estado del equipo y sus consumibles para identificar las necesidades detectadas y orientarte sobre los próximos pasos.





Preguntas frecuentes sobre la mantención preventiva de un DEA


¿Cada cuánto tiempo se debe revisar un DEA?

La frecuencia depende del modelo, las instrucciones del fabricante y el procedimiento definido por el establecimiento. Se deben realizar inspecciones rutinarias, controlar los vencimientos de los consumibles y gestionar la mantención especializada cuando corresponda, sin asumir una periodicidad universal para todos los equipos.

Se comprueba el estado general del dispositivo, sus indicadores y alertas, la condición y fecha de vencimiento de los electrodos, el estado de la batería, los accesorios disponibles, la accesibilidad del equipo y los registros de inspección y mantención.

Debes revisar la fecha de vencimiento indicada en el envase y comprobar que este permanezca sellado y sin daños visibles. Si los electrodos están vencidos, dañados o no son compatibles con el dispositivo, corresponde gestionar su reemplazo por un modelo adecuado.

La duración depende de la marca, el modelo, las condiciones de almacenamiento, el uso y las indicaciones del fabricante. Para determinar cuándo reemplazarla, revisa la información específica de la batería y las alertas del dispositivo, en lugar de aplicar un plazo estándar a todos los DEA.

La Ley 21.156 establece la obligación de disponer de DEA portátiles en determinados establecimientos. El Decreto Supremo N.º 56 contempla disposiciones sobre su conservación, mantención y registros, de acuerdo con las recomendaciones del fabricante o distribuidor y las normas técnicas aplicables.

La decisión depende del estado del equipo, las indicaciones del fabricante, la disponibilidad de consumibles compatibles y las necesidades del establecimiento. Si existen limitaciones relevantes o dudas sobre su continuidad operativa, conviene evaluar técnicamente su condición antes de decidir entre reparar, reemplazar componentes o renovar el dispositivo.




 
 
 

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