En Valdivia, un joven sufrió un paro cardíaco durante una clase. La rápida acción de dos profesores capacitados, quienes iniciaron RCP y utilizaron un DEA Mindray, permitió salvar su vida y proteger su calidad de vida. Este caso real demuestra por qué la capacitación y un desfibrilador operativo son esenciales ante una emergencia.