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¿Puede una persona sana sufrir un paro cardíaco haciendo deporte? Lo que todo recinto deportivo debería saber

  • hace 1 día
  • 6 min de lectura
Personas jugando futbol

Desde que comenzó el Mundial de Clubes el pasado 11 de junio, miles de personas han vuelto a ponerse las zapatillas. Algunos retomaron el fútbol con amigos después del trabajo, otros se inscribieron en un gimnasio y muchos decidieron comenzar una rutina de ejercicio por primera vez en años.


Esta, sin duda, es una excelente noticia, ya que practicar actividad física reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, mejora la salud mental y aumenta la calidad de vida. Sin embargo, existe una realidad que pocas veces se conversa: hacer deporte no elimina por completo el riesgo de sufrir un paro cardíaco súbito.


De hecho, cuando ocurre una emergencia durante una actividad deportiva, el tiempo de respuesta hace totalmente la diferencia entre la vida y la muerte. Si quieres saber la realidad de un paro cardiaco en el contexto deportivo y lo que requiere la Ley, quédate con nosotros.


¿Puede un atleta sano sufrir un paro cardíaco?

Sí. Aunque el ejercicio es uno de los mejores aliados para la salud cardiovascular, existen enfermedades cardíacas que pueden pasar completamente desapercibidas durante años. Algunas personas nacen con alteraciones estructurales o eléctricas del corazón y solo las descubren cuando realizan un esfuerzo físico intenso.

Por eso, cuando un deportista colapsa inesperadamente en una cancha, muchas veces no se trata de un infarto, sino de un paro cardíaco súbito.

Este tipo de emergencia ocurre cuando el sistema eléctrico del corazón deja de funcionar correctamente. El corazón deja de bombear sangre de manera efectiva y la persona pierde el conocimiento en cuestión de segundos.


Puede ser una sorpresa, ya que muchos nunca se lo esperan, operando bajo la lógica de que si una persona es activa en un deporte, es menos probable que se vea en una situación de emergencia cardiaca. La realidad es que no importa si estaba ganando una maratón o jugando un partido entre amigos: desde ese mismo instante comienza una carrera contra el tiempo.

¡Ojo! Paro cardíaco e infarto no son lo mismo


Es común usar ambos términos como si fueran sinónimos, pero representan situaciones distintas.

Infarto

Paro cardiaco

Se produce por una obstrucción del flujo sanguíneo al corazón.

Se produce por una alteración del sistema eléctrico del corazón.

Puede presentar síntomas previos como dolor en el pecho, sudoración o dificultad para respirar.

Generalmente ocurre de forma repentina, sin aviso.

El corazón continúa latiendo, aunque con dificultad.

El corazón deja de bombear sangre de manera efectiva.

Puede evolucionar hacia un paro cardíaco si no recibe atención.

Requiere RCP inmediata y desfibrilación cuando corresponde.


¿Quiénes tienen mayor riesgo durante la actividad física?


Aquí, la primera opción puede sorprender. Veamos los dos casos que más se repiten:


1- Los atletas de alto rendimiento


Cuando pensamos en un paro cardíaco solemos imaginar a una persona sedentaria o de edad avanzada. Sin embargo, los deportistas de alto rendimiento también pueden verse afectados.


Disciplinas como el fútbol, el ciclismo, el triatlón, el crossfit, hyrox o la halterofilia someten al corazón a una enorme exigencia fisiológica. Durante estos esfuerzos aumentan la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la liberación de adrenalina.


Si el deportista presenta una enfermedad cardíaca no diagnosticada, ese esfuerzo puede desencadenar un paro cardíaco súbito.

Por eso, la condición física no garantiza inmunidad frente a este tipo de emergencias.


2- Quienes recién comienzan a hacer deporte


El otro grupo que merece atención son las personas que deciden volver a entrenar después de años de sedentarismo. En este caso, el entusiasmo que generan grandes eventos deportivos como el Mundial suele llenar gimnasios, canchas y parques de personas que llevan mucho tiempo sin realizar actividad física.


En estos casos pueden coexistir factores como:


  • Hipertensión arterial.

  • Colesterol elevado.

  • Obesidad o sobrepeso.

  • Diabetes.

  • Tabaquismo.

  • Falta de acondicionamiento físico.


Todos ellos aumentan el estrés cardiovascular durante el ejercicio intenso y pueden favorecer la aparición de una emergencia.


En otras palabras: el deporte sigue siendo beneficioso, pero comenzar de forma progresiva y con evaluación médica cuando corresponde es fundamental para prevenir.


¿Qué hacer si un deportista se desploma?


Si una persona colapsa, no responde y no respira normalmente, lo hemos dicho siempre: cada segundo cuenta. La cadena de supervivencia (AHA) como la conocemos, comienza antes de que llegue una ambulancia y personal capacitado.


Recuerda que los pasos generales son:


Cadena de supervivencia (AHA)

¿Los recintos deportivos deben contar con un DEA?


Sí. No todos, pero en muchos casos es requerido por la Ley 21.156 de desfibriladores. Esta deja establecido entre sus normativas que determinados establecimientos y espacios de alta concurrencia deben disponer de Desfibriladores Externos Automáticos (DEA), además de personal capacitado para utilizarlos.


Sin embargo, una de las bases de la Bio-Eficacia es que cumplir la ley no siempre significa estar preparado para una emergencia real.


Bio-Eficacia: cuando tener un DEA no basta


Instalar un desfibrilador en tu gimnasio, box o establecimiento deportivo es un gran paso, pero por sí solo no garantiza una respuesta efectiva. Una verdadera estrategia de cardioprotección considera tres elementos inseparables:


1. Un DEA disponible cuando realmente se necesita


El equipo debe encontrarse señalizado, operativo y accesible para que pueda utilizarse dentro de los primeros minutos de la emergencia.


Para cumplir con el estándar de bio-eficacia, toma en cuenta que el DEA cumpla con la tecnología de escalada de energía. Esto quiere decir que el equipo esté preparado para superar los 200 Joules estándar en su descarga si el cuerpo del paciente así lo requiere.



2. Accesorios en buen estado


Las baterías y los electrodos tienen fecha de vencimiento. Un equipo con parches caducados o una batería agotada puede no estar disponible cuando más se necesita. Para ello, el mantenimiento preventivo y contar con un proveedor de repuestos con stock inmediato para tu empresa es clave.



3. Personas capacitadas


Los DEA están diseñados para ser utilizados por personas entrenadas, pero en una emergencia el mayor enemigo suele ser recordar los pasos de la RCP o actuar bajo presión.


La práctica periódica mediante cursos presenciales y simulaciones ayuda a que entrenadores, profesores, árbitros y personal del recinto sepan actuar con rapidez.



Mitos sobre el paro cardíaco en el deporte


"Solo les pasa a personas mayores."


Falso. También puede afectar a deportistas jóvenes con enfermedades cardíacas no diagnosticadas, como lo hemos visto en este blog.


"Si alguien está en buena condición física, su corazón no fallará."


Falso. La condición física no elimina completamente el riesgo.


"Con un botiquín de primeros auxilios es suficiente."


Falso. Un botiquín no puede revertir un paro cardíaco. Cuando el ritmo cardíaco requiere desfibrilación, el DEA es la herramienta indicada.


"Esperar a la ambulancia es lo correcto."


Falso. La atención comienza antes de que llegue el equipo de emergencia, como lo indica la cadena de supervivencia de la AHA. Iniciar RCP y utilizar un DEA cuando está disponible puede aumentar significativamente las probabilidades de supervivencia.



¿Lo sabías antes de leer este artículo? Cuéntanos en los comentarios.


La mejor jugada es estar preparado


El Mundial inspira a millones de personas a volver a hacer deporte, y eso siempre será una buena noticia, pero también es un recordatorio de que una emergencia cardíaca puede ocurrir en cualquier cancha, gimnasio o centro deportivo.


La diferencia no la marca únicamente la condición física del deportista, sino que la preparación del lugar donde ocurre la emergencia. En estos casos, lo más óptimo es contar con un DEA operativo, mantener sus accesorios al día y capacitar al personal en RCP y uso del dispositivo como medidas que permitan responder ante una situación compleja real.


¿Tu recinto deportivo está preparado?


En RCPyDEA Chile ayudamos a organizaciones de todo el país a implementar verdaderas zonas cardioprotegidas Bio-Eficaces mediante asesoría especializada, capacitación en RCP y uso del DEA, suministro de accesorios y soluciones integrales para cumplir con la Ley 21.156.


¿Quieres saber si tu gimnasio, club deportivo, colegio o empresa está realmente preparado para responder a un paro cardíaco?




FAQ | Preguntas frecuentes


¿Puede una persona joven sufrir un paro cardíaco haciendo deporte?

Sí. Algunas enfermedades cardíacas congénitas o hereditarias pueden manifestarse por primera vez durante un esfuerzo físico intenso.

¿Qué deportes tienen mayor exigencia cardiovascular?

Todos los deportes pueden aumentar la demanda del corazón, aunque disciplinas de alta intensidad como fútbol, ciclismo, atletismo, crossfit, hyrox o halterofilia generan una mayor carga cardiovascular.

¿Qué diferencia hay entre un infarto y un paro cardíaco?

El infarto es un problema de circulación sanguínea hacia el corazón. El paro cardíaco corresponde a una alteración del sistema eléctrico que impide que el corazón bombee sangre correctamente.

¿Quién puede utilizar un DEA?

Los DEA están diseñados para guiar al rescatista mediante instrucciones de voz. Aun así, recibir capacitación en RCP y uso del DEA permite responder con mayor rapidez y seguridad.

¿Los gimnasios deben tener un DEA?

Aquellos que cumplen las condiciones establecidas por la Ley 21.156 deben disponer de un DEA y personal capacitado.


 
 
 

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